No llores.
Sabes que estoy aquí.
Aunque no me lo digas, lo veo en tus ojos.
No desesperes.
Nunca me he ido y nunca me iré.
Es más, aunque tu tristeza sea pasajera,
la mía perdurará.
Aún así seré feliz.
No importan los motivos.
Simplemene seré feliz.
Legará un día en que
los vaivenes de tu vida se unirán a la mía.
Llegará un día en que tu voz
se acompasará con la mía.
No llores.
Espera paciente, como yo espero.
Cada una de tus silenciosas y profundas lágrimas
son para mí como otro dulce recuerdo que se borra.
A pesar de todo, mantengo la calma.
No desesperes.
Todavía hay cosas por las que vale la pena luchar.
No actúes, no fingas.
Sé tú misma...
...mientras puedas.
PD-llora alma, llora.
Porque llegará un día en que tu invisible llanto
se hará realidad.
Para todos aquellos que, por unos u otros motivos necesitan desconectar de todo, sumirse en su propio yo y explorar recónditos lugares de su mente...ESTE BLOG.
miércoles, 6 de mayo de 2009
domingo, 26 de abril de 2009
Quisiera todo y nada
En una ocasión leí que 'el amor nos hace poetas'.
Ignoro si es verdad o no. Tan sólo sé que la poesía es una fuente inagotable de la que la mente dispone para viajar sin tregua. Para imaginar sin límites, y sobretodo para soñar.
Para plasmar lo que no se puede manifestar. Para dejar caer en el olvido aquello imposible de describir. Y también quizás para extrañarnos de los momentos de inspiración, que vienen y van en los momentos más insospechados.
Espero. Río, hablo, miro
sutilmente al infinito
y él me devuelve la mirada.
Continúo esperando,
pero nada ocurre.
Quisiera detener el tiempo.
Pararlo en un segundo exacto,
confundirlo con tu sonrisa
y mirar a las estrellas.
Quisiera hacer todo eso...
y a la vez nada.
Notar tu ausencia
y tenerte en mis brazos.
Pero sólo en sueños,
nada más.
Ignoro si es verdad o no. Tan sólo sé que la poesía es una fuente inagotable de la que la mente dispone para viajar sin tregua. Para imaginar sin límites, y sobretodo para soñar.
Para plasmar lo que no se puede manifestar. Para dejar caer en el olvido aquello imposible de describir. Y también quizás para extrañarnos de los momentos de inspiración, que vienen y van en los momentos más insospechados.
Espero. Río, hablo, miro
sutilmente al infinito
y él me devuelve la mirada.
Continúo esperando,
pero nada ocurre.
Quisiera detener el tiempo.
Pararlo en un segundo exacto,
confundirlo con tu sonrisa
y mirar a las estrellas.
Quisiera hacer todo eso...
y a la vez nada.
Notar tu ausencia
y tenerte en mis brazos.
Pero sólo en sueños,
nada más.
lunes, 20 de abril de 2009
domingo, 19 de abril de 2009
Carta a un amigo muerto
Querida alma en pena,
que te encuentras junto a la sabiduría de la muerte.
Te escribo estas líneas, quizás las últimas de mi vida, mientras la agonía y la angustia se ciernen sobre mí, y los recuerdos de toda una vida junto a ti pasan ante mis ojos como una vieja película dañada por el paso de los años.
Me viene a la memoria nuestra infancia, ya tan lejana, y aquellos juegos en los que retrocedíamos en el tiempo, para ser devueltos a la realidad por los gritos de nuestras madres, al contemplar con sorpresa y enfado nuestra ropa manchada del barro de aquel aljibe al que subíamos a escondidas, y en el que finalmente acabaron con tu vida...
Recuerdo también nuestros días de colegio, y la estricta rectitud con la que los profesores nos enseñaban y formaban día tras día.
¿Y aquellos veranos en los que tener piscina era un lujo del que sólo podían disfrutar los más adinerados? Y pecado sería no mencionar las Semanas Santas, en las que nuestros mayores nos obligaban a rezar y rezar, encerrados en la Iglesia...
Cómo de la infancia pasamos a la juventud sin darnos apenas cuenta, hasta que finalmente no tuvimos más remedio que mirar a nuestro alrededor, donde la miseria y la guerra se empezaban a hacer notar, aunque sin demasiada intensidad todavía. Pero todo aquello pasó, y el brillante sol dio paso a tiempos de pobreza y hambre, en los que los soldados iban blandiendo sus fusiles como hachas en manos de verdugos.
Fueron tiempos de miedo, que merecerían ser borrados de la memoria, y en los cuales hallaste la paz eterna, para ya no padecer más penurias.
El motivo de que esté en estos momentos escribiéndote estas lineas en mi lecho de muerte, quizás no lo conozca ni yo mismo, pero te pido que desde donde estés te acuerdes de mí y me recibas contigo, pues ya noto cómo la muerte se aproxima lentamente, sin poder hacer nada para detenerla. Aunque ciertamente, confieso que deseo fervientemente reunirme de nuevo contigo. Así que, sin más preámbulos, me despediré de mi vida terrenal y de todo lo que un día me unió
a ella.
De tu más leal y confidente amigo...
que te encuentras junto a la sabiduría de la muerte.
Te escribo estas líneas, quizás las últimas de mi vida, mientras la agonía y la angustia se ciernen sobre mí, y los recuerdos de toda una vida junto a ti pasan ante mis ojos como una vieja película dañada por el paso de los años.
Me viene a la memoria nuestra infancia, ya tan lejana, y aquellos juegos en los que retrocedíamos en el tiempo, para ser devueltos a la realidad por los gritos de nuestras madres, al contemplar con sorpresa y enfado nuestra ropa manchada del barro de aquel aljibe al que subíamos a escondidas, y en el que finalmente acabaron con tu vida...
Recuerdo también nuestros días de colegio, y la estricta rectitud con la que los profesores nos enseñaban y formaban día tras día.
¿Y aquellos veranos en los que tener piscina era un lujo del que sólo podían disfrutar los más adinerados? Y pecado sería no mencionar las Semanas Santas, en las que nuestros mayores nos obligaban a rezar y rezar, encerrados en la Iglesia...
Cómo de la infancia pasamos a la juventud sin darnos apenas cuenta, hasta que finalmente no tuvimos más remedio que mirar a nuestro alrededor, donde la miseria y la guerra se empezaban a hacer notar, aunque sin demasiada intensidad todavía. Pero todo aquello pasó, y el brillante sol dio paso a tiempos de pobreza y hambre, en los que los soldados iban blandiendo sus fusiles como hachas en manos de verdugos.
Fueron tiempos de miedo, que merecerían ser borrados de la memoria, y en los cuales hallaste la paz eterna, para ya no padecer más penurias.
El motivo de que esté en estos momentos escribiéndote estas lineas en mi lecho de muerte, quizás no lo conozca ni yo mismo, pero te pido que desde donde estés te acuerdes de mí y me recibas contigo, pues ya noto cómo la muerte se aproxima lentamente, sin poder hacer nada para detenerla. Aunque ciertamente, confieso que deseo fervientemente reunirme de nuevo contigo. Así que, sin más preámbulos, me despediré de mi vida terrenal y de todo lo que un día me unió
a ella.
De tu más leal y confidente amigo...
sábado, 18 de abril de 2009
TODO EN NADA

''Moléstate en buscarme
y me encontrarás''
Resulta increíble la cantidad de cosas que se pueden decir con una simple frase.
A veces, se transmite mucho más con menos palabras.
Además, algunas frases poseen tal valor, que son capaces de adaptarse a cualquier circunstancia, a cualquier situación. No conocen los límites. Para ellas, no existen las fronteras.
''El silencio es el grito más fuerte''
jueves, 16 de abril de 2009
ODA A...
En primer lugar, me gustaría recordar a aquello que como yo, sienten gran admiración por el mito llamado Coco Chanel, que en breves, se estrenará la película en la que se ha tratao d plasmar la...cómo definirla¿?..bueno, la vida de esta leyenda con nombre y apellidos.
En segundo lugar, haré hoy una improvisación (de manera que no juzguéis con demasiada dureza) de oda...a muchas cosas, una en especial que hoy, no sé por qué, vuelve a cobrar importancia en mi mente.
Si te quisiese tener, no te tendría.
Mas como no te ansío, te tengo.
Dulce en ocasiones...
Amargo tras la dulzura
pero sobretodo, presente día tras día
noche tras noche.
Te veo, te noto...
trato de huir,
en vano intento gritar
desvanecerme y alejarme de todo.
Respirar de nuevo
sin ti
Y cuando no te tengo te busco
te lloro y te espero.
¿Cuán grande no serás,
si siendo invisible
eres lo más visible?
En segundo lugar, haré hoy una improvisación (de manera que no juzguéis con demasiada dureza) de oda...a muchas cosas, una en especial que hoy, no sé por qué, vuelve a cobrar importancia en mi mente.
Si te quisiese tener, no te tendría.
Mas como no te ansío, te tengo.
Dulce en ocasiones...
Amargo tras la dulzura
pero sobretodo, presente día tras día
noche tras noche.
Te veo, te noto...
trato de huir,
en vano intento gritar
desvanecerme y alejarme de todo.
Respirar de nuevo
sin ti
Y cuando no te tengo te busco
te lloro y te espero.
¿Cuán grande no serás,
si siendo invisible
eres lo más visible?
miércoles, 15 de abril de 2009
reflexiones...o como se las quiera llamar
Hoy despierto, tarde, pero despierto. Al menos el reloj marca una hora algo más prudente de la que pensaba ver. Trato de recordar...instantáneamente se entremezclan en mi mente cosas, muchas cosas, quizás demasiadas.
La mayoría del vago recuerdo de lo que significa un día completo, por llamarlo de alguna manera.
Estoy en esto cuando reacciono y al fin decido levantarme, al tiempo que mi mente comienza a familiarizarse con un día totalmente diferente al de ayer. Me planteo muchas. Voy, vengo, pero sobretodo sigo planteándome una lluvia de variadas cosas. La debilidad del ser humano, sobretodo. Eso a lo que nosotros denominamos 'fuerza de voluntad' (me gustaría saber quién le puso tal nombre!). Esa fuerza de voluntad que creemos poseer, pero que se esfuma ante nosotros cuando más la necesitamos, cual espejismo proyectado ante un desierto.
A pesar de todo, quizás en algunos precisos momentos no esté de más aparcar un poco esta...fuerza de volutad (¿?) y dejarnos llevar por la agobiante pero a la vez entusiasta multitud.
Sí, me planteo yo hoy ésta y un sinfín de cuestiones más...la verdad¿?cada cual que busque la suya propia, o la adapte. Al final, la única verdad que realmente prevalece es que la decision es de cada uno de nosotros, sea cual sea el problema a plantear.
Os dejo con una frase preciosa que, en una ocasion escribí...¿cuando? un día cualquiera, supongo que uno de esos días en los que sale a la luz nuestra vena filosófica...¿dónde?como D. Quijote bien dijo: en un lugar (...)de cuyo nombre no quiero acordarme...
*Algo que de verdad has apreciado nunca llegas a perderlo del todo*
La mayoría del vago recuerdo de lo que significa un día completo, por llamarlo de alguna manera.
Estoy en esto cuando reacciono y al fin decido levantarme, al tiempo que mi mente comienza a familiarizarse con un día totalmente diferente al de ayer. Me planteo muchas. Voy, vengo, pero sobretodo sigo planteándome una lluvia de variadas cosas. La debilidad del ser humano, sobretodo. Eso a lo que nosotros denominamos 'fuerza de voluntad' (me gustaría saber quién le puso tal nombre!). Esa fuerza de voluntad que creemos poseer, pero que se esfuma ante nosotros cuando más la necesitamos, cual espejismo proyectado ante un desierto.
A pesar de todo, quizás en algunos precisos momentos no esté de más aparcar un poco esta...fuerza de volutad (¿?) y dejarnos llevar por la agobiante pero a la vez entusiasta multitud.
Sí, me planteo yo hoy ésta y un sinfín de cuestiones más...la verdad¿?cada cual que busque la suya propia, o la adapte. Al final, la única verdad que realmente prevalece es que la decision es de cada uno de nosotros, sea cual sea el problema a plantear.
Os dejo con una frase preciosa que, en una ocasion escribí...¿cuando? un día cualquiera, supongo que uno de esos días en los que sale a la luz nuestra vena filosófica...¿dónde?como D. Quijote bien dijo: en un lugar (...)de cuyo nombre no quiero acordarme...
*Algo que de verdad has apreciado nunca llegas a perderlo del todo*
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